Eduardo Galeano

Loading...

jueves, 7 de noviembre de 2013

Tranquilos tenemos menos parados en España, gracias a que los autobuses aun funcionan, y están llevando a los jóvenes con destino a la nada.



Cinco costosas facturas que la crisis ha cobrado al Estado de bienestar en España

La desigualdad se ha disparado, el paro está desbocado, la confianza en las instituciones se sitúa en mínimos, y ya un 12% de los hogares con trabajo son considerados pobres
La OCDE constata el empeoramiento de la calidad de vida en España a causa de la crisis, con una caída del 12% en la percepción de los ciudadanos sobre cómo son sus condiciones

CCOO asegura que en 2014 las prestaciones por desempleo se recortan un 5,6 por ciento
El paro y la pobreza laboral empeoran a pasos agigantados la calidad de vida en España.

Que la crisis económica está teniendo efectos más allá de las estadísticas y las cifras que cada día inundan los medios es ya bien sabido. Pero ¿hasta qué punto se ha deteriorado el conocido como Estado de bienestar? Un estudio de la OCDE no deja lugar a dudas: los países europeos que más han sufrido la crisis y las recetas de la troika son los que también más han visto empeorar su calidad de vida. Así, la percepción de los españoles de su calidad de vida ha caído un 12% desde el inicio de la crisis; la percepción de los griegos, un 20%; y la de los italianos, un 10%. Los alemanes son unos de los pocos que han visto mejorar sus condiciones.
El informe, titulado 'How is Life?' señala que los hogares medios en España están "severamente" afectados por la crisis, con especial impacto en su nivel de ingresos, empleo, satisfacción y compromiso social. Además, España sigue estando muy por debajo de los otros socios de este selecto club de economías industrializadas en el caso de la educación, la calidad medioambiental o en la percepción personal de bienestar.
1.- España es uno de los países de la OCDE donde más ha caído la renta disponible de las familias (cerca del 5%), entre 2007 y 2011. La desigualdad de rentas ha crecido un 6% en ese periodo mientras que en la OCDE lo ha hecho un 1,2%. 
2.- Según recoge el informe, el mayor impacto en la vida de las personas procede del deterioro del mercado laboral y de las condiciones de trabajo: en los últimos cinco años, la tasa de ocupación ha bajado más de diez puntos y el paro de larga duración ha subido en nueve puntos porcentuales. "La peor situación laboral tiene un gran impacto en la satisfacción de las personas con sus vidas", señala el informe. Si en 2007, el 67% de ellas se declaraban muy satisfechas con sus vidas, en 2012 solo lo hacían el 51%, uno de los porcentajes más bajos de la OCDE.
3.- La confianza en las instituciones y en el funcionamiento de la democracia cae con fuerza: el porcentaje de la gente que confía en el Gobierno ha caído del 48% en 2007 al 34% en 2012, primer año del Gobierno de Mariano Rajoy. En cambio, el informe constata que han surgido nuevas formas de solidaridad y compromiso social y que ha aumentado el número de personas que ayudan a los demás o que están involucradas en voluntariado, algo que también ha sucedido en el resto de los países de la OCDE.
4.- La brecha de género se ha reducido durante este periodo en la mayoría de los países de la OCDE, también en España. Sin embargo, el informe señala que las mujeres españolas cuentan con menos probabilidades que los hombres de tener un trabajo pagado o de ser elegidas como diputadas, pero tienen más posibilidades de pasar más horas trabajando en tareas del hogar o de sentirse inseguras cuando caminan solas por la noche.
5.- El trabajo no garantiza salir de la pobreza. España se ha convertido ya en el séptimo país de la OCDE donde un hogar es pobre, pese a que al menos uno de sus miembros trabaja. Así, un 12% de los hogares en los que había al menos un ocupado en 2010 eran considerados pobres, una tasa muy parecida a la de EEUU, donde los contratos precarios han hecho común este fenómeno.